El Chuwi Gamebook es el primer portátil para juegos del fabricante chino y ofreció un rendimiento convincente en nuestra prueba. Equipado con el procesador AMD Ryzen 9 9955HX y una GPU para portátiles Nvidia GeForce RTX 5070 Ti, el portátil ofrece una gran base que se caracteriza por un hardware moderno y un rendimiento sólido. El fabricante se mantiene fiel a sí mismo con la pantalla y apuntala la pretensión de juego. La pantalla IPS de 16 pulgadas ofrece una resolución WQXGA (2.560 × 1.600 píxeles) y 300 Hz, lo que proporciona a los jugadores una imagen fluida y detallada. La alta fidelidad del color y la calibración de fábrica mejoran aún más el portátil para juegos.
La combinación de los 16 núcleos AMD Ryzen 9 9955HX y RTX 5070 Ti de Nvidia permite un rendimiento sobresaliente tanto en juegos como en tareas productivas. El diseño sigue las características clásicas de los portátiles para juegos, con teclado con iluminación RGB y buena ventilación, mientras que el peso de unos 2,5 kg permite cierto grado de movilidad. La duración de la batería ronda las 6-7 horas en modo oficina, pero desciende a alrededor de 1,5 horas bajo carga, lo que es típico de los dispositivos de esta clase de rendimiento.
Además del excelente rendimiento, especialmente de la CPU, las amplias opciones de conectividad también son impresionantes. Por desgracia, tiene que prescindir de USB 4 o Thunderbolt, lo que es soportable si no los necesita. La capacidad de ampliación interna con dos ranuras M.2 y hasta 64 GB de RAM DDR5 es buena y apropiada. La calidad de los altavoces está por debajo de la media.
En general, Chuwi se estrena con fuerza en el segmento de los juegos con el Gamebook: un alto rendimiento, una buena pantalla y una fabricación de alta calidad se ven compensados por pequeñas debilidades como los ventiladores ruidosos, un sonido por debajo de la media y la falta de interfaces de gama alta. No obstante, se trata de un paquete global muy interesante para los jugadores preocupados por el precio.

















