Uber está dando otra oportunidad a las entregas con drones, esta vez asociándose con la startup israelí Flytrex para hacerlo realidad. Las dos compañías planean lanzar pruebas piloto para pedidos de Uber Eats en mercados selectos de EE.UU. antes de finales de 2025, y Uber también pondrá algo de dinero en Flytrex, aunque la cantidad fue descrita como no material.
Este no es el primer intento de Uber en entregas aéreas. Ya en 2019, la compañía experimentó con drones a través de su división Elevate, pero las estrictas regulaciones hicieron imposible escalar la idea. Finalmente, Uber vendió Elevate a Joby Aviation, que ahora se centra en taxis aéreos eléctricos. Las cosas han cambiado desde entonces. La FAA ha empezado a conceder la aprobación a un puñado de operadores para volar drones más allá de la línea visual de visión, lo que es esencial para un uso comercial más amplio.
Flytrex se encuentra entre los que cuentan con la aprobación y ya tiene experiencia en EE.UU., habiendo realizado más de 200.000 entregas suburbanas en estados como Carolina del Norte y Texas. Las nuevas pruebas añadirán drones a la actual red de reparto de Uber, que ya cuenta con coches, bicicletas, mensajeros e incluso robots de acera. Los drones Flytrex están construidos para manejar cargas más ligeras, de hasta unos 3 kilogramos, y pueden cubrir rutas cortas en sólo unos minutos.
En operaciones anteriores, las entregas han aterrizado a veces en las puertas de las casas en menos de cinco minutos, que es el tipo de velocidad por el que apuesta Uber para atraer clientes. Junto a la velocidad, la empresa también señala la menor congestión en las carreteras y las menores emisiones como ventajas frente a la entrega terrestre convencional. Uber vuelve a entrar en una carrera en la que también participan Amazon, Walmart y DoorDash, todos los cuales están probando sus propios sistemas de entrega con drones. La diferencia esta vez es que la tecnología es más fiable, el marco normativo está empezando a evolucionar y empresas como Flytrex ya tienen una experiencia operativa significativa.
Si por casualidad vive en una de las primeras zonas de prueba, es posible que pronto tenga la opción de recibir pedidos de alimentos más pequeños o artículos de primera necesidad entregados por un dron. La disponibilidad dependerá de la ubicación, el clima y la demanda, y los precios pueden diferir de los de una entrega estándar. Lo que Uber aprenda en estas primeras pruebas determinará la rapidez con la que los drones se conviertan en una característica habitual de su servicio.












