Un minorista vende una Nvidia GeForce RTX 5090 defectuosa por 1.499 euros

Incluso las variantes más baratas de la Nvidia GeForce RTX 5090 cuestan actualmente más de 3.300 euros en Europa. El minorista tecnológico francés LDLC ha empezado ahora a vender GeForce RTX 5090 defectuosas, lo que en teoría podría ahorrar dinero a los clientes.
El truco: las tarjetas gráficas no pueden devolverse. Si no se pueden reparar, se pierde el precio de compra. LDLC tiene actualmente dos modelos en oferta, una Asus GeForce RTX 5090 TUF Gaming por 1.499 euros o una MSI GeForce RTX 5090 Ventus 3X OC por 1.699 euros. Si echa un vistazo a ebay muestra, estos precios son bastante competitivos para una GeForce RTX 5090 defectuosa
Top 10 Análisis
» Top 10 Portátiles Multimedia
» Top 10 Portátiles de Juego
» Top 10 Portátiles de Juego ligeros
» Top 10 Portátiles Asequibles de Oficina/Empresa
» Top 10 Portátiles de Juego Ligeros
» Top 10 Portátiles de Oficina/Empresa Premium
» Top 10 Estaciones de Trabajo
» Top 10 Subportátiles
» Top 10 Ultrabooks
» Top 10 Convertibles
» Top 10 Tablets
» Top 10 Tablets Windows
» Top 10 Tablets de menos de 250 Euros
» Top 10 Phablets (>5.5")
» Top 10 Smartphones
» Top 10 Smartphones (≤5")
» Top 10 Smartphones de menos de 300 Euros
» Top 10 Smartphones de menos de 120 Euros
» Top 10 Portátiles de menos de 1000 Euros
» Top 10 Portátiles de menos de 500 Euros
» Top 10 Portátiles de menos de 300 Euros
» Los Mejores Displays de Portátiles Analizados por Notebookcheck
La descripción proporciona poca información sobre el defecto de las tarjetas gráficas: el minorista sólo menciona vagamente daños ocurridos durante el transporte o en las instalaciones del cliente. Sin embargo, según LDLC, las tarjetas gráficas están completas, es decir, no se han desmontado ni la GPU ni la memoria gráfica, y deberían haber sido funcionales antes de que se produjeran los daños.
Como LDLC aún no ha desmontado las tarjetas gráficas, es imposible estimar antes de la compra si la reparación puede realizarse en unos minutos o es prácticamente imposible. Para la mayoría de los clientes, es poco probable que la oferta merezca la pena. Sin embargo, la crisis de la DRAM está obligando no sólo a los fabricantes, sino también a los minoristas y a los aficionados a los juegos a encontrar formas creativas de reducir el coste de un nuevo PC para juegos.








